La Fascia

La fascia


 

LA FASCIA es una membrana fibrosa de tejido conectivo que envuelve todos los músculos, huesos, tendones, vasos sanguíneos, nervios y vísceras del cuerpo humano, por tanto todas las distintas estructuras que lo componen están conectadas, sin interrupción, por la fascia.

 

La fascia recubre cada una de estas estructuras, las mantiene separadas y permite que se deslicen unas sobre las otras. Podríamos decir que la fascia es como una segunda piel, puesto que absolutamente todo nuestro cuerpo está compuesto por tejido fascial. 

 

El tejido fascial puede verse afectado por diversas causas: el sedentarismo, las lesiones, malos hábitos posturales o en la alimentación, falta de hidratación, estrés o cicatrices de mayor o menor tamaño, son algunas de ellas. Cuando esto ocurre, la fascia pierde parte de su movilidad, restringiendo así el deslizamiento entre los tejidos, lo que dará lugar, si ésta situación se mantiene en el tiempo, a lesiones futuras. 

 

Para tener una visión más sencilla de cómo trabaja la fascia podríamos poner el siguiente ejemplo:

 

Cógete un pellizco en el cuello de tu camiseta y observa qué ocurre. La parte más baja de la camiseta sube unos centímetros, incluso, depende de donde cojas el pellizco, las mangas pueden llegar a retraerse también. Al soltarla, en seguida se adapta y vuelve a colocarse como estaba antes.

 

Pues bien, esto mismo ocurre con la fascia, no es posible mover sólo una parte de ella, y no podemos hacer un movimiento sin arrastrar el resto. La fascia, por tanto, afecta a todos nuestros movimientos, por mínimos que sean, para bien o para mal, de ahí la importancia de su tratamiento.  

 

 

 

¿Quiere una valoración gratuita?

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This
A %d blogueros les gusta esto: